Mientras las naciones corren para alcanzar los objetivos de cero emisiones netas para 2050, el sistema energético global está experimentando su mayor transformación en un siglo.
El hidrógeno azul, producido mediante el reformado de metano con vapor (SMR) junto con la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS), es una solución de transición fundamental para la descarbonización global.
Como tecnología crítica de emisiones negativas (NET), Direct Air Capture extrae CO₂ directamente del aire ambiente para lograr la eliminación permanente de carbono, respaldando los objetivos globales de emisiones netas cero.
Las centrales eléctricas de combustibles fósiles siguen siendo la piedra angular del suministro energético mundial, pero también son fuentes importantes de emisiones de CO₂.
Los vehículos eléctricos enfrentan duras condiciones de operación: vibración, humedad, temperaturas extremas y escombros en la carretera. Dos componentes críticos: la batería y el estator del motor